Sorprendente ciudad Ilheus. Protagonista de Gabriela Clavo y Canela, no defrauda. Hermosa ciudad que se acerca por igual al mar y a su costa fluvial. Caminamos mucho, a todas horas del día y de la noche, con una sensación de seguridad que no teníamos en Salvador y que es muy bienvenida. Aprovisionamos, nos ponemos bien de carne en un rodizio, compramos chocolate, probamos el jugo de cacao y disfrutamos de unos días muy tranquilos. Nuestros amigos de Tuareg nos recomiendan Abrolhos, y con eso en la cabeza salimos para allí el 8 de marzo.
Este archipiélago está formado por una serie de islas coralinas, la reserva marina má simportante de Brasil. El 10 de marzo, después de la típica navegación con sus vientos NE suaves y calmas llegamos a Abrolhos. Solo podemos estar un día, pero resulta magnífico. Aguas cristalinas, un fondeo tranquilo y mucha mucha vida en el agua. Nos pasamos lo que queda del día buceando con snorkel. Hace mucho tiempo que no disfrutábamos así. Una cenatranquila y puestas de sol para no olvidar, y eso que hemos visto muchas en este último tiempo.
Al día siguiente nuestros amigos del Tuareg nos invitan a comer un fantástico pescadito, y después del ágape y una siesta salimos para Vitoria.
El 13 de marzo llegamos, por la madrugada al CN Vitoria. Algo complicada la entrada, debido al poco fondo, pero al final conseguimos entrar y amarrarnos/fondearnos o como queramos llamarlo. El caso es que tenemos que bajar a tierra con el dinghy y tampoco podemos entrar con Rina al puerto. Visita a laciudad (moderna, muy linda pero con poca personalidad) aprovisionamos y nos largamos. Ya empieza a apurar el tiempo.
El 15 de marzo partimos para Rio. Son 294 millas. Calmas, chubascos, vientos flojos y mucho tránsito de barcos. Mal rollo con los remolcadores pasando los campos de petroleo. Bueno, travesía para olvidar. Y efectivamente todo se olvida al avistar el Pan de Azúcar. El 18 de marzo entramos en la Bahía de Guanabara. ¡UNA PASADA! Entrar con tu propio barco a la bahía es algo que no puede un navegante perderse. Dimos unas vueltas y terminamos en la Marina de Gloria. Fea y con precios europeos, pero con los barcos de la VOR. Ventaja de la marina: Sales y estás en el centro de Rio de Janeiro. Muy bonito. Lástima el poco tiempo. Nos vamos al día siguiente, pero volveremos, de eso no hay duda. El destino es Angra,Ilha Grande, 90 millas al sur de Rio. La navegación es tranquila hasta que entramos en la bahía. Allí secomplica. Nos quedamos enganchados en una red a las 3 de lamadrugada, después en la ciudad de Angra nos piden 100 € en una marina llamada Pirata (hace honor a su nombre) y medios muertos solo alcanzamos a repostar gasóleo. Continuamos hacia la siguiente bahía, y en el camino el motor nos empieza a hacer cosas raras. El caso es que bastante acojonados llegamos a Bracuhí por la tarde y nos tomamos un merecido descanso. Tres días de cortesía nos hacen ver las cosas de otra manera. Hicimos mantenimiento, paseamos, cenamos y descansamos. Las“señales” no eran tan malas como parecía al principio.




El 24 de marzo salimos para Florianopolis. Tardamos todo el día casi en salir de la bahía. Es realmente una maravilla. Cientos de islas e islotes para fondear y pasar todo el tiempo que quieras. Entendemos a un argentino que encontramos en Bracuhí que nos contaba que llevaba diez años sin salir a mar abierto.
Empiezan las etapas largas. Tres días de navegación hasta Santa Catarina. La entrada a Floripa es complicada, con lo cual decidimos quedarnos en Portobelo. Fondeamos el 29 de marzo a la 01.00.
Portobelo iba a ser una escala corta y terminamos quedándonos 15 días.
Repetimos la rutina; gasoil,aprovisionamiento de víveres, agua, visita al pueblo, etc. En el CN de Portobelo solo tenemos un día de cortesía, con lo cual salimos a fondear.
El 5 de marzo lo intentamos. Todo el día navegando para darnos la vuelta y volver a Portobelo. Imposible continuar. Viento en contra con ola corta. Machacante y sin avanzar nada. Así continuamos toda la semana. Dos díasde Norte y dos día de Sur a veces duro. Bueno. Adios nuestra esperanza de llegar a Buenos Aires antes de 15. Al final el 12 demarzo, con un día muy tranquilo salimos para Florianopolis. Esa noche atracamos en el CN de Santa Catarina.



Como no podía ser de otra manera. Nuevamente S fuerte y marejada. Al final cinco días enFloripa. El 17 salimos rumbo a Imbituba, con la idea de hacer tramoscortos aprovechando los días que nos deje el tiempo. Esa noche fondeamos en Imbituba, justo a tiempo, pues se nos echa encima un Noreste bastante durillo. Aguantamos fondeados detrás del espigón. El puerto es feo, muy feo, pero estamos protegidos. Al día siguiente entra un S que estaba pronosticado y nos movemos hacia la playa, en donde podemos desembarcar. Estamos llenos de dudas. La previsión no es buena. Entran Norte fresco o SE y no sabemos si volvernos o que hacer. Lo que tenemos claro es que allí no podemos quedarnos. Hay 3 días por lo menos a Rio Grande y necesitamos una ventana de al menos esa duración. Es la etapa más dura del viaje después del cruce y tenemos que tenerla clara.
El 20 nos pasan por la Red de Navegantes un parte bueno y decidimos salir de todas maneras. Allá vamos. Empezamos con calma, pero a la noche las cosas cambian. NF4 yarreciando. El segundo día entro la lluvia, si bien el viento seguía siendo favorable. A medida que transcurría el día la cosa empeoró. Llovía a raudales y elviento arreciaba. Calculamos un F7, cansados y mojados (Después nos enteramos que había sido F9). Hacia la tarde decidimos acercarnos a la costa, en donde se veían claros. Hacia alta mar la cosa estaba negra negra, y daba bastante canguis. El viento era racheado y duro.
Esta táctica resulto acertada. Clareo algo y lo gordo pasaba al norte de nuestra posición, si bien el viento seguía siendo bastante duro. Ibamos con un pañuelito casi en proa, pero andando a más de 5 nudos. Pasamos toda la noche tranquilos y conseguimos descansar. El día siguiente es magnífico. Hasta algo de calma hemos tenido. Por la tarde noche embocamos el canal de entrada a Rio Grande. Amplio y una bocana enorme, si bien la olas son grandes.
Un vez dentro de la bocana todo se calma, si bien nuestra velocidad no es gran cosa. 2nudos. Avanzamos con dificultad, recorriendo el larguísimo y enorme puerto. Buscando las luces y equivocandonos a veces. Por los pelos no embarrancamos en dos oportunidades, pero al final pasamos. A las 5 de la mañana por fin llegamos al Iate Clube, intentamos entrar y nos quedamos. No contesta nadie a nuestro llamado, por suerte salimos como podemos. Nos amarramos a un muelle para descansar algo, pero por la mañana nos echan, nos vamos a otro sitio en una isla frente a la ciudad. A las 10, a remolque para no quedarnos en la entrada varados nuevamente entramos por fin y amarramos. Estamos destrozados, pero hemos llegado. Sin duda la etapa más dura del viaje.
Pasamos unos días en Rio Grande, último puerto de Brasil, hacemos la salida, disfrutamos de la hospiltalidad de los brasileros del sur y como siempre atentos al parte del tiempo en una semana estamos listos para salir. Rumbo a La Paloma, todavía una etapa larga, pero finalmente llegamos. Ya estamos cansados y queremos llegar. Unos días en La Paloma y rumbo a Punta del Este. Aquí entramos, y noso vemos obligados a quedarnos una semana más, por la sudestada. Bueno, conocemos esta famosa ciudad sin las hordas de turistas. Y por fin rumbo a Buenos Aires. Después de 11 meses, el 15 de mayo del 2009 llegamos.
¡Esto no termina!


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