Llegamos a Brasil. Nuestro punto de entrada debía ser Salvador, pero la avería del obenque nos ha obligado a parar aquí. ¡Qué suerte!.
Habíamos tenido noticias de este sitio por Julio y Maribel del Cibeles, la primera vez y por otra gente en Cabo Verde, lo cual nos ayudó a decidirnos por Jacaré y no Recife.

La entrada es por la desembocadura de un río, que si bien no era navegable ha sido dragado para permitir la explotación del puerto de Ca bedelo. Aquí es posible fondear, pero bien vale la pena hacer las 3 millas rio arriba hasta el pueblo de Jacaré. No es dficil, pero si hay que estar algo atento, puesto que el canal más profundo no pasa exactamente por el centro de río, y hay bancos.
Estuvimos los dos primeros días fondeados casi al lado de la marina. La marina estaba casi llena y había muchos barcos fondeados, puesto que este es un punto de encuentro para la gente del rally "Illes du Soleil".
El primero no bajamos, solo descansamos y disfrutamos del paisaje y el segundo ya intentamos bajar a tierra. Teníamos que hacer los papeles.... Como no el motor no arrancó, tuvimos que bajar a remo. La corriente del río no hacía las cosas nada fáciles así que decidimos meternos en la marina y ver si podíamos solucionar allí esto.

La gente de la marina solo merece las mejores palabras. Francisco, uno de los socios, siempre ayudando. Daniel, el de las reparciones, las chicas de la lavandería. Todo funciona a las mil maravillas, pero en un entorno de caminos de tierra, con un pueblo de gente humilde, con unos restaurantes cercanos con "marchita", pero hasta no muy tarde. La juerga allí empieza a la puesta del sol y se acaba sobre la medianoche.
Entre que estuvimos dos días para hacer la entrada (el primer día no estaba el policía), que teníamos que cambiar el obenque, un asadito que nos hicimos con Daniel y otros amantes de la carne, las caipirinhas y la tapiocas del bar de Ruy ... nuestra estancia en Jacaré se alargó 10 días, y porque decidimos que no íbamos, que si no como en La Graciosa. Nos quedamos enganchados.
Como primer punto de entrada a Brasil es inmejorable. Entre Francisco y Daniel pueden conseguir casi de todo lo que puedas necesitar para reparaciones en el barco. Te traen gasoil y rellenan las botellas de gas. A poca distancia de la marina, (se puede ir andando, pero mejor en autobus) hay un super muy bien provisto, que te lleva la compra al barco si superas un valor de compra. También es un puerto muy bueno para dejar el barco si fuera necesario volver a Europa o simplemente para recorrer el interior de Brasil.
¡Ahí van algunas fotos, para que os murais de envidia!



Después de otra visita a Cabedelo, para la salida, esta vez muy rápida, salimos para Bahía.
El ambiente de la marina era totalmente "yachtie" así que la colaboración a la hora de amarrar, cuidar los barcos y los parabienes al zarpar están asegurados.